Hay una región de mi universo.
Un agudo sentir, que desgarra las
entrañas.
La ventisca parte el ansiado equilibrio,
que me sostiene.
Y millares de aromas se quedan en
el cuarto,
delatando tu presencia.
En mis pliegues corporales, hacen su nido
térmicas y húmedas secuencias que navegan
en tu lengua hacia la rosa
en sincronía salival,
y se queda tu impronta
sostenida en los rincones de la ausencia
que es susurro de aliento suspendido. . .
(poema escrito por María Cristina González)
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miércoles, 2 de julio de 2008
viernes, 11 de abril de 2008
Un lienzo femenino

Me habría gustado conocerla, como sea;
después, desmentirla. . .
Me habría iluminado el hecho de admirarla
ignorando afirmaciones
de los doctos.
Y tener revelaciones compartidas. . .
Siento que vivo aprehendida de su obra
desde ella adivino su brumosa existencia
macerada flor;
ebria de madrugadas y frustraciones.
Un lienzo le abre las puertas
hacia las profundidades;
secuencias púrpuras, de traiciones y hastío.
No la redime el amor.
Solamente engrilla sus deseos. . .
Como la falaz estructura de su tiempo.
después, desmentirla. . .
Me habría iluminado el hecho de admirarla
ignorando afirmaciones
de los doctos.
Y tener revelaciones compartidas. . .
Siento que vivo aprehendida de su obra
desde ella adivino su brumosa existencia
macerada flor;
ebria de madrugadas y frustraciones.
Un lienzo le abre las puertas
hacia las profundidades;
secuencias púrpuras, de traiciones y hastío.
No la redime el amor.
Solamente engrilla sus deseos. . .
Como la falaz estructura de su tiempo.
.
(escrito por María Cristina González)
(Obra: Autorretrato - Frida Kahlo)
martes, 25 de marzo de 2008
Analogía
Al errar por las lentas galerías
suelo sentir con vago horror sagrado
que soy el otro . . .
suelo sentir con vago horror sagrado
que soy el otro . . .
(Poema de los dones, Jorge Luis Borges)
Exploro con su báculo indeciso en mí,
me desafía a entender los signos
y el mensaje.
Y como él me aferro
a la búsqueda de lo insondable
y los misterios.
No acertamos a encontrar el modo
o el camino.
Me adentro en la noche (su noche)
para luchar en el círculo
contra serpientes y centauros
y así domeñar la soledad que nos iguala.
Poder reciclar los silencios,
no temer a los espejos,
buscar y encontrar la otra clave . . .
.
(escrito por María Cristina González)
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